jueves, 26 de marzo de 2009

El sufrimiento tuvo su recompensa.

08 de Marzo - 6:30 de la mañana, Santi y un servidor nos encontramos en el precioso "Monasterir de Sant Cugat" (1ero) dispuestos a comenzar la gran "Ruta dels Tres Monestirs". La jornada se avecina dura pero comenzamos a buen ritmo, con el rocío de la mañana y el sol asomando en un amanecer que nos sorprende antes de salir de Sant Cugat.
Durante los primeros kilómetros se alterna entre pistas no muy complicadas y un "circuito urbano" por las calles de Terrassa, hasta llegar al primer y esperado avituallamiento.



Recuperamos energía y salimos con ganas para afrontar la ascensión a la Mola, pero sorprendentemente empiezan a aparecer algunas molestias que ya no nos abandonarán.

Comenzamos el ascenso por unas canales muy, muy guapas y con unas pendientes considerables, realmente lo que nos gusta.

Finalmente llegamos al "Monesterir de Sant Llorenç del Munt" (2do), pero cual es nuestra sorpresa cuando descubrimos que no nos dan ni agua. Por suerte tenemos víveres y tomamos algo de liquido y una barra energética dispuestos a comenzar nuestra marcha hacia Montserrat.




Los próximos kilómetros nos marcarán seriamente, primero nos perdemos en el descenso, justo en un control sorpresa, en el cual nos dejan seguir por el camino equivocado. Y después por un descenso verdaderamente duro que hace que las molestias se multipliquen, desde este punto hasta la "La casa nova de l'Obac" no recuerdo gran cosa (creo que lo he borrado de mi mente ;P).

Un pequeño parón para comer, tomar algún que otro calmante, cambiarnos de calcetines y afrontar los últimos 15km.

Camino de Vacarisses nos encontramos con pistas que valieron mucho la pena, y disfrutamos de alguna que otra conversación con nuestros ya compañeros de travesía. Hasta llegar al control nº5 fue muy ameno y de aquí hasta Monistrol costo un poco más pero ya no podíamos desfallecer, estábamos en los pies de Monserrat y solo nos quedaba un último esfuerzo.

Compartimos la última barra (realmente mágicas) en el último control y sin pensarlo 2 veces comenzamos una ascensión que nos llevo hasta el esperado "Monestir de Montserrat" (3ero) en tan solo 45min.


Por último comentar que fue un placer compartir este día (por cierto cojonudo) con Santi, compañero de ruta que aguanto como nadie, y hacer mencion especial al chofer que nos trajo de vuelta a casa pese a sufir apendicitis.
Solo me queda citaros para la próxima, y esperemos poder coincidir todos.
Un abrazo y hasta pronto.

1 comentario:

Jaume dijo...

Que graaaaaaaaandes!!

Cojonuda la cronica!!

Ya hay que marcar la siguiente salida...mis piernas ya están nerviosas y tengo el gaaaaaaas a tope!!